Quien ha coordinado un lanzamiento de software sabe que el problema casi nunca es el código: es el orden. Lo mismo pasa con un evento. Una boda, un taller o la convivencia de fin de año en la oficina fallan por las mismas razones que un deploy mal planeado: dependencias que nadie anotó, tiempos optimistas y ningún plan de reversa. Aquí va un método sencillo que tomo prestado del mundo del desarrollo para planear eventos en México sin perder la cabeza. 1. Define el "release": hora ...